Luego vino enero y me fui a pasar mi cumpleaños a la capital, esta vez el viaje fue diferente, una emoción me embargaba... era extraño, de todas las oportunidades que estuve por esos lares, en esta ocasión me sentía diferente, mi caminar tenía compañía, atrás dejé la soledad por calles y espacios que hoy me saben extraños, aún recuerdo cada vez regresaba la sensación de tristeza me invadia, de eso lo comentaré en otro post.
Cada día que pasó lo disfruté al máximo, asistí al matrimonio de dos lindos amigos, excelentes personas, en donde me encontré con amigas-amigos que no veía hace tiempo, después todo fue paseos y más paseos, pasé de una invitación a otra, caminé y recorrí la ciudad de los Reyes esta vez con otros ojos, con otro brío...
Ni bien regrese, me avisaron de otro acontecimiento familiar en otra ciudad... a levantar nuevamente las maletar por que no me iba a perder por nada del mundo esa fiestay como era de esperarse me divertí como no tienen idea, estar con la familia es lo más lindo que a uno le puede pasar, jugamos, bailamos, anécdotas por aqui, risas por alla!!!
No me puedo quejar, he disfrutado mis vacaciones al máximo, y asi como empece este post, sin proponérmelo viaje y viaje....