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miércoles, 25 de agosto de 2010

HIMNO ROJO

Aqui les presento uno de mis poemas favoritos... se llama Himno Rojo y fue escrito por el tacneño FEDERICO BARRETO
Entre todos los colores
el rojo es el que me halaga,
y me atrae y me seduce
y mi espíritu levanta.
Amo el rojo, porque rojo
es el sol de mis montañas,
porque rojos son mis sueños,
mis odios, mis iras santas
y los labios de mi musa,
y las rosas de mi Tacna!
¡ Gloria eterna al color rojo!
rojo es el vino que embriaga
y consuela nuestras penas
y nos electriza el alma!
Roja es la sangre que vierten,
llenos de valor y audacia,
los mártires y los héroes
en los campos de batalla!
rojo es el pendón que agitan
los que libertad reclaman;
rojo el laurel que florece,
y rojos, como la grana,
los cánticos que yo entono
al ver cautiva a mi patria!
¡Gloria eterna al color rojo!
El color rojo me encanta
porque es ,símbolo de guerra
y de rebelión que estalla;
porque es el color del fuego
que purifica y abraza,
el color de la energía
y el color... de las venganzas!
¡Gloria eterna al color rojo!
rojo fue el puñal que Bruto
le hundió a César en la espalda
y rojo fue el gorro frigio
que un día se caló Francia
para derribar Bastillas
y guillotinar monarcas!
¡Gloria eterna al color rojo!
Rojas son las grandes almas
y mis mejores ideas
y las más bellas mortajas!
rojo es el hierro candente
que cauteriza las llagas;
rojo fue el blasón que usaron
sobre su cota de malla
los caballeros cruzados;
Roja es la lengua que canta
y maldice a los tiranos,
y roja, en fin, roja y blanca,
la bandera que más amo:
¡ la bandera de mi Patria!

viernes, 19 de febrero de 2010

Llego sin avisar


LLEGÓ SIN AVISAR Y ME DIJO..
-hago composturaas
-de que? pregunte
-de todo, -respondió y en su voz
no habia jactancia
-arreglo cosas que los hombres han desarreglado
sobre todo me especializo en reparar
corazones quebrantados por el dolor,
las incomprensiones, los
fracasos, el desamor o la soledad.
-interesante oficio- dije yo por mera educación
y ¿quién es usted que tales composturas puede hacer?
me contestó.......
SOY EL TIEMPO!!!
@Desconocido

viernes, 25 de septiembre de 2009

Soles y soles



El sol del verano
nos quema la mano,
la panza y la espalda,
a mí y a mi hermano.

Al sol de la playa,
yo lo tomo en malla;
cuando brilla, me habla,
nublado, se calla.

El sol otoñal
me da un recital
de luz y colores
sobre el ventanal

Un sol cantarín,
atado a un piolín,

flamea en el cielo

como un banderín.

En la primavera,
un sol de primera
va regando flores,
como regadera.

Un sol amarillo,
como un pajarillo,
canta un canto alegre
con fuerza y con brillo.

Los soles panzones,
que son remolones,
se van a la playa
en las vacaciones.

Douglas Wright (Imaginaria)

Está empezando la primavera y está preciosa poesía se las dí a mis niñas!!


martes, 15 de septiembre de 2009

Qué importa


¿Qué cuantos años tengo?
¡Que importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
la edad en que puedo,
gritar sin miedo lo que pienso…
Hacer lo que deseo,
sin miedo al fracaso,
o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Que importa cuantos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo,
y otras que estoy en mi apogeo.
Pero no es la edad que tengo,
ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente
y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen porque decir:
¡Estas muy joven, no lo lograrás!
¡Estas muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños
se empiezan a acariciar con los dedos,
y las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego,
de una pasión deseada…
y otras…en un remanso de paz,
como el atardecer de la playa.


¡Que cuantos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
y las lagrimas que por el camino derrame
al ver mis ilusiones truncadas…
¡Valen mucho más que eso!
¡Que importa si cumplo cincuenta, sesenta o más,
pues lo que importa: ¡Es la edad que siento!
Tengo los años que necesito
para vivir libre y sin miedos,
para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos.
¿Que cuantos años tengo?
¡Eso a quien importa!
Tengo los años necesarios
para perder el miedo y
hacer lo que pienso y siento.
¿Qué importa cuantos años,
tengo ó cuantos espero?
Si con los años que tengo…
aprendí a querer lo necesario
y a tomar solo lo bueno.

Anónimo

miércoles, 3 de junio de 2009

TE PIENSO

Quiero compartir con ustedes un escrito que me encantó

Te pienso.
A veces te evoco con la mente, en esos pequeños ratos de ocio que termino por robarle al día. Y supongo que también te invento, paso del recuerdo de los momentos junto a ti, a la construcción detallada de los días y noches por venir; hago cabriolas, converso contigo, voy y vengo por tu cotidianidad, uno a la tuya la mía.
Te pienso, si se puede decir pensar, con la piel, cuando me sorprende extrañando el roce con la tuya y mis labios añoran perderse entre los tuyos. Entonces, a gritos me pide tu cercanía.
Me asaltas por las calles con cualquier camioneta, sin importar marca, que ostente el color de la tuya; suficiente para lanzarme a la caza de recuerdos, para colgarme suavemente por tus pestañas y arribar segura al verde de tu mirada.
Eres la última imagen antes de cerrar mis ojos y la primera en cuanto los orinitos piden su salida matutina.
Te pienso.
Con las entrañas, cuando las alas de cientos de mariposas hacen piruetas, suben y bajan por mi esófago, se estacionan en mi estómago y terminan explotando en una luz inevitable en mis pupilas.
Con mis dedos, cuando me descubro acariciando la nada, y en esa nada estás tú.
Te pienso.
En mis sueños húmedos, en estas ganas de ti.
En las promesas de enseñanzas, de lecturas, de silencios, de árboles por testigos. En el trinar de los pájaros, en las nubes, en las estrellas.
En este camino incierto, tomada de tu mano, marchando por las calles... contigo y sin ti. Porque no te abandono ni me abandonas ni un instante del día.
Te pienso en este silencio, en estos días de largas jornadas de trabajo, en la esperanza de encontrar el resquicio para toparme de lleno con el fuego de tu boca.
En este ajetreo cotidiano.
Te pienso en mi búsqueda y siempre te encuentro.

Autor: A. Labra